Alguno, en las lánguidas tardes de domingo, se paraba en el ventanuco y veía pasar las parejas de jóvenes enamorados cogidos de la mano.
jueves, 11 de junio de 2009
ARCO DEL DEÁN
Alguno, en las lánguidas tardes de domingo, se paraba en el ventanuco y veía pasar las parejas de jóvenes enamorados cogidos de la mano.